LETRA

¿Quién te ha dao’ permiso pa’ entrar en mi vida?
Luego no te quejes de no hallar salida,
me dijeron lo que sea pero por encima,
ahora les estoy mirando desde arriba.

Por esperar a que me dé la razón,
me salté el paso,pero me saltó su contestador,
lo bueno de que todo vaya mal es que no puede ir peor,
me duele más la caída que el impacto.

Yo, algún día diré en alto todo lo que pienso,
termino quemando el folio con el que comienzo,
mientras me imagino solo en el vagón,
porque pa’ escribir no quiero inspiración sólo silencio.

Me dejo la polla aún sabiendo que va a salir mal,
busco soluciones al problema y lo complico aún más,
no confío si pone su mano en mi espalda, que va,
ese cuento me lo sé desde el principio hasta el final.

Y ya, guardo secretos en un cajón que no cierra,
como decirle que no la cague al que está en la mierda,
andando descalzo por un camino de piedras,
por mi polla que aquí también dejo huella.

Nunca ha cambiado nada, cuando llego a casa,
pero he cambiado la forma de mirar las cosas,
la falsa modestia se les ve en la cara,
y yo con cara de como si aún alguien me esperara.

Se sienten bien con ellos mismos al mentir,
estoy escribiendo lo que nunca me pude exigir,
que va, el cuerpo aquí la mente en Zúrich, si,
como que si te metes no vas a poder salir.

Vuelvo por la noche mirando los bloques,
me voy a sentir atrapado aunque me escape,
¿acaso tengo cara de que algo me importe?
Dímelo y le digo al del espejo que la saque.

Flores sin regar, botellas calientes,
putas sin personalidad metiéndose enfrente,
ya no te voy a querer ni aunque lo intente,
flaquitos en esto como siempre.

BELTRÁN:
Casi como echando de menos,
no conozco los ojos de quien ayer llamé hermano,
saltando por las teclas del piano, me confundo,
los cuento con una mano y los llevo en los más hondo.

El chico tímido y nervioso, descontento,
saltan en un foso ansiosos de obtener algo con esto,
el chico triste y gracioso pero violento,
el felpudo me saluda pero no me quieren dentro.

Las cosas en casa hace tiempo que no están bien,
mi padre no me mira y mi madre no quiere hablarme,
dejadme, aquí no hay nada, mechero y abono,
ningún farda ruina va enseñarme lo que es estar solo.

Y entonces vino,
como vienen las cosas que no tienen mucho sentido,
y me olvido del sonido, del pasado en un suspiro,
ahora vivo más delgado, y un poco menos jodido.

Entre el ruido del rincón de la cadera donde pierdo los papeles,
la escalera donde me digo a mi mismo que no duele,
como Víctor vivo en un constante jueves,
con el miedo del domingo y del quiere pero no puede.

O no suele, porque pasa de intentarlo,
yo no estoy pa’ complacer a nadie, ¿no vais a entenderlo?
hacedlo, yo no juzgo a nadie por como vaya vestido,
y no pienso respetar si el respeto no es merecido.

El cielo está en mi recuerdo, no ahí arriba,
en el presente del futuro incierto de mi puta vida,
y las salidas sin embargo no creo que las recuerdes,
Gonzalo, Beltrán, hijos de puta con el flaquito de siempre.

Normal que no encuentre a una que valga la pena,
si yo no la valgo, ni de lejos ¿qué esperabas?
avisa a la camarera que me rellene ese vaso,
que hoy va a ser mi puta noche de excesos.

Bajando la calle, la casa roja a la izquierda,
donde rayadas y problemas chocan y se juntan,
¿qué vas a contarme? Estoy hasta el cuello de mierda,
pero me dejo el cuello en esta mierda.?

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